domingo, 28 de abril de 2013

Me duele Baires




















Leo los titulares de hoy, y pienso: Claro, nosotros entendimos mal. Macri vino a charlar nomas. Vino a charlar, y se dieron unos "incidentes". Solamente vino a charlar, acompañado de 200 policías de la metropolitana, y topadoras. Solo vino a charlar, nosotros estamos mal.

Hay cosas que duelen, y uno se las banca callado. Pero esto ya es demasiado. Sentí la incontenible necesidad de agarrar lápiz y papel, y hoy me dedico un rato para hacerlo público.
No solo es una necesidad, es un sueño de muchos que este país crezca, y crezca bien. Para eso tenemos que dejar de mirarnos el ombligo y empezar a mirar a nuestro alrededor.
A la policía metropolitana anteayer no le tembló el pulso. Y no dispararon contra delincuentes. No le pegaron a corruptos. Había pacientes, médicos, gente que labura.
Hace un año, los trabajadores del Borda resolvieron negarse a los intentos de construcción del edificio que propone el "Nuevo Centro Cívico". Y la policía el viernes disparo, golpeo, y avanzo, intentando conseguir ese terreno para que el "Nuevo Centro Cívico  levante un edificio en dos años. Un edificio de 50 mil metros cuadrados. Un edificio de 250 millones de dolares.
A principios de marzo del año pasado demolieron el subsuelo del hospital, donde funcionaba la panadería "Pan del Borda". ¿Adivinan quien fue? Anteayer fue el taller 19, donde se vivía a pleno la rehabilitación, la  re inserción social y laboral. ¿Me van a decir que justo es una casualidad?
Me hago eco de las palabras de Cristian, uno de los integrantes de "La Colifata" que aseguró: "Esto fue un desastre, es muy pesado para nosotros. hay gente que hoy no quiere levantarse de la cama. Muchos están desganados, sin voluntad, con miedo por lo que paso y por lo que pueda pasar. Esto fue una brutalidad contra nuestros derechos humanos".
Quiero un mejor país  y me duele mucho Buenos Aires. Me duele mucho cómo no llamamos a las cosas por su nombre. Cómo hablamos de dictaduras y democracias sin mirar lo que pasa alrededor. Cómo nos importa mas la plata que las instituciones públicas. Cómo nos molesta que a un tipo, en pleno uso de su libertad de expresión  diga que le da asco la mitad de Buenos Aires, y otro por la fuerza ataca a las instituciones publicas a diestra y siniestra, y los diarios hablan de "incidentes". Me duele Buenos Aires. Hace tres días. O más. Mucho más. Ojalá, ojalá se pase pronto.